BeautyDistrict

El nuevo lifting a medida del hombre

Cada vez son más los hombres que cuidan su estética y quieren estar perfectos a cualquier edad. Su piel es diferente a la de la mujer, con una mayor secreción sebácea, mayor espesor y un mayor índice de colágeno. Esto se traduce en un envejecimiento mucho más tardío y, en consecuencia, más brusco.

Ahora bien, a la hora de enfrentarse a un lifting convencional, la solución anti-edad global más eficaz empleada en cirugía estética, se enfrentan a un serio problema: las cicatrices. No es que en su caso sean mayores, sino que son más difíciles de esconder. Bien si se sitúan ligeramente delante de la oreja –por la barba– o detrás de ésta –con el pelo corto–, por norma general serán más visibles.

Sin embargo, los hombres ya no tienen por qué renunciar a un lifting con las suturas Silhouette. A través de ésta técnica, mínimamente invasiva, se consigue recuperar el volumen de los pómulos, suavizar el surco nasogeniano, así como definir y marcar la línea de la mandíbula. Todo ello con la ausencia de cicatrices visibles.

Esta intervención es ambulatoria, con anestesia local y un postoperatacio mucho más llevadero al que se suma una rápida recuperación en tan sólo una semana. Los resultados son inmediatos y el aspecto muy natural. El secreto de ésta técnica sin cicatrices reside en introducir las suturas Silhouette –unos finos hilos que incorporan unos conos que se anclan en las capas más profundas de la piel y favorecen su tensado–, por encima de la sien, escondiendo el punto de entrada entre el cuero cabelludo, que irán hasta el arco nasogeniano. Una vez insertadas, se tensan con un movimiento de tracción que reafirma la mandíbula, atenúa los surcos nasogenianos (sin el antiestético aspecto de “mejillas de ardilla” que dejan las infiltraciones excesivas) y redefine los pómulos, dando un aspecto más fresco y más descansado al rostro.